El hormigón de Rampuixa es el único de la isla que posee la certificación D.O.R., distintivo que garantiza que se han superado los controles de producción más exigentes.

Materiales de Construcción Rampuixa se caracteriza por su compromiso total con el cliente para ofrecerle productos con la máxima seguridad, calidad y servicio. Una filosofía de trabajo que, por supuesto, también aplicamos en la fabricación de nuestro hormigón. Y es que, de hecho, además de ser la empresa líder en solitario en producción de este material en Ibiza, también somos la única planta de hormigón de la isla que posee la certificación D.O.R., emitida por Applus.

Nos referimos  a los Distintivos Oficialmente Reconocidos (D.O.R.) del hormigón, que suponen la posesión de un nivel de garantía adicional al exigido por la EHE-08 y que garantizan que el hormigón supera unos controles de producción mucho más exigentes que los reglamentarios. En concreto, el D.O.R. certifica que se han realizado un mayor número de ensayos que los pertinentes al hormigón que está en la obra para evaluar su resistencia. El control que se hace es más exhaustivo y, como resultado, determinar la aceptación o rechazo de este material fundamental para la construcción es un proceso más liviano para el consumidor. Con todo ello lo que se consigue es un producto de máxima calidad y seguridad con un servicio impecable y que, al reducir el número de tomas in situ, además, supone un ahorro considerable para el bolsillo de nuestros clientes.

En concreto, la certificación D.O.R. implica que…

  • El proceso de producción del hormigón es totalmente seguro: dos laboratorios externos realizan los exhaustivos controles aleatorios pertinentes para comprobar el correcto desarrollo del autocontrol.
  • Las materias primas con las que se fabrica este material son de la más alta calidad: su procedencia se controla en todo momento para garantizar la plena trazabilidad de los resultados obtenidos.
  • Un sistema de geolocalización con GPS permite conocer en todo momento dónde se encuentra el producto terminado (evitando incidencias durante el transporte), así como controlar el estado del hormigón en todo momento. Y es que las amasadoras móviles van provistas de un dispositivo de registro que mide continuamente la resistencia de las palas, y poseen una serie de sensores que detectan la presencia de elementos no deseados en la mezcla. De este modo se garantiza la entrega del hormigón en obra en perfecto estado: sin sufrir adiciones de agua o alteraciones de cualquier otro tipo.

Por último, las obras más importantes en ejecución actualmente en la isla como el nuevo Hospital de Ibiza, la carretera de San Miguel o la pista del Aeropuerto de Ibiza, ya han dado buena cuenta de la excelencia de nuestro hormigón.